Diputado Omar Sabat respalda proyecto que establece sanciones más duras contra los “pelotazos” en cárceles

La iniciativa fue aprobada por 146 votos a favor y quedó despachada al Senado para continuar su tramitación. El parlamentario destacó que la nueva normativa permitirá sancionar el ingreso clandestino de objetos o sustancias a recintos penitenciarios y aumentar las penas cuando estos puedan afectar la seguridad o facilitar una fuga.

El diputado por la Región de Los Ríos, Omar Sabat (UDI), respaldó con su voto el proyecto de ley que fortalece la seguridad perimetral de los recintos penitenciarios y establece nuevas sanciones para quienes ingresen o intenten ingresar objetos o sustancias a las cárceles mediante lanzamientos desde el exterior u otras vías no autorizadas.

La iniciativa, que modifica el artículo 304 bis del Código Penal, busca enfrentar el fenómeno conocido como “pelotazos”, mediante el cual se arrojan desde el exterior drogas, celulares, armas y otros elementos hacia el interior de los recintos penitenciarios. Una de las principales modificaciones es que el delito se configura por el solo hecho de ingresar clandestinamente cualquier objeto o sustancia, sin que sea necesario recuperar o determinar previamente qué contenía el elemento lanzado.

Para el parlamentario, esta modificación permite superar una de las principales dificultades que enfrentaba la persecución de este tipo de hechos, ya que quienes realizan estos lanzamientos suelen actuar precisamente buscando evitar que el objeto sea recuperado e identificado.

“Durante demasiado tiempo tuvimos una situación absurda: quienes lanzaban objetos hacia las cárceles podían quedar impunes simplemente porque no se lograba recuperar lo que habían arrojado. Este proyecto corrige ese problema y establece que vulnerar clandestinamente la seguridad de un recinto penitenciario ya constituye un delito”, afirmó Sabat.

 

 

 

 

 

El diputado destacó, además, que la nueva legislación establece sanciones diferenciadas según la peligrosidad del objeto. De esta manera, contempla una pena base por el ingreso clandestino y un aumento de un grado cuando se acredite que el elemento era apto para afectar la seguridad del recinto, poner en riesgo la integridad de las personas o facilitar una fuga. En caso de que se trate de drogas o armas, se aplicarán las penas correspondientes a los delitos más graves establecidos en las respectivas leyes especiales.

“Necesitamos cárceles donde la autoridad tenga el control y donde quienes intenten vulnerar su seguridad sepan que enfrentarán duras consecuencias. Con esta medida estamos cerrando espacios de impunidad y entregando mejores herramientas para proteger a Gendarmería, a los funcionarios y también a la seguridad de todos los chilenos”, sostuvo.

 

 

 

 

El legislador valoró que la Cámara de Diputados haya aprobado la iniciativa de manera unánime, destacando que se trata de una señal clara frente a una práctica que representa una amenaza para la seguridad de los recintos penitenciarios y de los chilenos que viven cerca de estos lugares. Tras su aprobación, el proyecto fue despachado inmediatamente al Senado, donde continuará su tramitación legislativa.

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